Si bien Killzone es una de las franquicias que Sony alentó para que se convirtiera en la aplicación que derrotara a Halo (Halo-Killer) nunca ha llegado a ese nivel de entretenimiento que ofrece la casa de Microsoft, sin embargo eso no es indicativo de que Killzone tenga lo suyo.

Ahora que ya estamos con la nueva generación muchos esperábamos lo que nos ofrecería Sony con esta franquicia después de que Killzone 3 fuera el punto más bajo de la franquicia y que en el Vita retornara a la vida.

Pero seamos honestos, los juegos de lanzamiento están muy lejos de traer algo especial. El momento en el que un juego de Mario dejó de estar en las nuevas consolas de Nintendo como paquete de lanzamiento esa magia desapareció. Y es por eso que ahora estamos en un limbo de juegos que son llamados de transición, en donde los desarrolladores apenas están dándose ideas de cómo aprovechar la nueva tecnología. Y este es el claro caso de Killzone: Shadow Fall.

El desarrollo de la historia en 10 capítulos es un gran avance sobre sus predecesores pero aun continúa con ese terrible dialogo, actuación de voces que no es nada convincente y que hacen que las conversaciones se tornen aburridas y te las quieras saltar continuamente, perdiéndote en muchas ocasiones de la trama principal. Tomas el papel de Lucas Kellan, y tu tarea es mantener la paz entre los nativos de Kellan y los refugiados de Helghast, pero como ambas culturas se odian profundamente la guerra siempre es una amenaza constante.

Rumbo a una nueva temporada.
El panorama tiene mas color.

Killzone siempre ha tenido ese look de ser un poco sombrío, pero con esta entrega podemos ver que ya es un poco más colorida, además de que entra muy bien en contexto ya que la historia se desarrolla 10 años después de los terribles eventos de Killzone 3, dándole oportunidad a Guerrilla de poder explorar los temas de una manera un poco mas sutil y dar un poco más de creatividad en la manera de abordar las cosas, algo que no había sido posible en entregas anteriores. Ahora podremos ver arbustos, estaciones abandonadas, y en si ambientes muy bellos en donde podemos apreciar lo que hasta ahora es capaz el PS4 de entregar.

Sin embargo esta nueva sensación de vida a la franquicia se va desvaneciendo poco a poco conforme juegas la campaña. Hay demasiados problemas con la campaña de Killzone: Shadow Fall y el principal es la navegación. La dirección hacia donde esta tu objetivo puede ser un poco confusa en ocasiones, siendo que haya situaciones en las que te indiquen un lugar al que tienes que ir y en el mapa está en un lado completamente opuesto. Se que los juegos no deben de estar diseñados para que te lleven de la manita, pero en ocasiones la confusión entre el mapa y los puntos de navegación si resultan caóticos.

Killzone aún no entra en el rango de ser frustrante, pero se mantiene apegado a una formula probada y aceptada, haciendo que muchas misiones de la campaña terminen siendo un poco aburridas.

Pero como dije al inicio de la reseña, no todo es malo con Killzone, su componente multiplayer soluciona mucho de lo que la campaña dejo de hacer.

Hasta ahora Shadow Fall tiene uno de los componentes multiplayer mas entretenidos en un FPS, sea o no de siguiente generación. Killzone fue uno de los primeros títulos en ser multiplayer para el PS2 y ha tenido mucho éxito en sus secuelas, y es aquí donde Guerrilla recupera el balón haciendo unos pequeños ajustes y recompensando más a los jugadores.

Killzone Multiplayer
El modo multiplayer es de los mas divertidos

A comparación de subir de nivel, ahora tendrás que cumplir algunos retos, lo cual incrementa de manera radical tu progreso y hace que se rompa esa adicción a subir de nivel al traer un componente mas balanceado y equilibrado. Fuera de eso las cosas que se desbloquean siguen funcionando de la misma manera que lo han hecho en el pasado, usar un arma en especifico durante un rato para comenzar a recibir mejoras.

La verdad es que se disfruta mucho el modo multiplayer con esas partidas de Warzones casi hechas a la medida, y es igualmente de reconfortante crear tus propios esquemas. La variedad es lo que le da vida al modo de juego, ya que en ocasiones solo te permitirán usar rifles de francotirador y cuchillos, y en otro solo llevarás rifles automáticos con munición justa.

A pesar de que la campaña no es del todo buena, Killzone: Shadow Fall sigue siendo una “buena” apuesta si tienes un PS4. En lo personal Killzone tiene sus partes buenas y que funcionan, pero también tiene mucho de malas y hacen que la franquicia se siga manteniendo en ese perfil de ser un poco mediocre en ocasiones. Tiene sus buenas raciones de acción de Sci-Fi, y sirve de ejemplo de lo que esta nueva generación puede darnos en cuestiones gráficas, no es un juego que esté en un pico de inspiración supremo o algo parecido, pero es uno de los pocos títulos que no es Cross-Gen   y que justifica un poco la adopción de una consola de nueva generación.