Desde el lanzamiento de Guitar Hero Live y Rock Band 4, no habíamos vuelto a ver anunciado un título de este género de manera tan comercial, es que los juegos de ritmo difícilmente abarcan un gran mercado cuando sólo se conocen los títulos que mencioné previamente, al igual que los clásicos Pump-It. ¿Qué pasa entonces cuando un juego de este género, pero con muchos toques orientales, llega a nuestro territorio? ¿Qué pasa cuando en realidad, la mejor manera de jugar es con un instrumento muy específico pero igual de complicado que una guitarra? Soy bastante fan de los juegos de ritmo, y con Taiko no Tatsujin encuentro una nueva manera de explorar este género. Frustrante en varias ocasiones pero divertido una vez que logras encontrar el mismo ritmo y tiempo exacto, es un juego que llega a ser entretenido.

Empecemos por partes. El juego, que se traduciría textualmente como Taiko Master (el Taiko es un tambor japonés tocado por baquetas de madera conocidas como bachi) fue creado por Bandai Namco en 2001, Era un título que, en su momento se encontraba únicamente en el mercado japonés, principalmente en arcadias con dos Taikos para que dos jugadores pudieran competir en ver quien tenía la mejor secuencia de ritmo consecutiva. Su popularidad no se quedó ahí, ya que después se comenzó a desarrollar una versión para prácticamente cada sistema existente, pasando por casi cada familia del PlayStation, hasta cada sistema existente de la familia Nintendo a partir de la séptima generación de consolas; dispositivos móviles con Android e iOS. También extendió bastante su distribución llegando al mercado chino y coreano. Drum Session es el primer juego de la franquicia que llegaría a los sistemas PlayStation 4 pero fuera de la región oriental que vio su origen en octubre del 2017.

¿Qué es lo que encontramos con este juego? Todo va dependiendo de la forma en la que recibas el juego. Es un poco complicado conseguir un controlador Taiko, pero una vez que lo obtienes, la sesión de juego se vuelve divertida. De igual manera teniendo un Dualshock disfrutas bastante la experiencia, aunque debes tener de las mejores precisiones para utilizar correctamente cada botón y, por supuesto, obtener la máxima puntuación y la menor cantidad de errores. En la pantalla se presentan dos tipos de notas que representan la intensidad del golpe a tocar y de la misma zona/botón que debemos presionar: Rojo para golpes fuertes y azul para golpes ligeros. Los botones de dirección y de acción representan en el Dualshock las notas fuertes, y los bumpers y gatillos las notas ligeras. Existen tres diferentes configuraciones para que puedas jugar de manera más cómoda, y una sola configuración para cuando usamos un Taiko. Existen cuatro dificultades, y lo más recomendable es que si tienes un poco de experiencia con este tipo de juegos comiences en modo Normal.

¿Es lo único que hay que saber para jugar? No. Existen ciertas modificaciones y una variedad de notas con las que contamos al momento de jugar. Comenzando con las notas dobles, que requieren que presionemos/toquemos ambas áreas al mismo tiempo para hacer una nota más fuerte. Hay secuencias en pantalla con líneas largas y amarillas donde tendremos que hacer un redoble. Encontramos una nota que en pantalla parece un globo. Tienes un tiempo limitado para hacer la cantidad de redobles que indica la pantalla y obtener más puntuación. Por último, hay una nota especial que se presenta, en su mayoría, al final de las cancines. Tiene la misma función que la pasada y si no la completas, pierdes la cantidad de puntos acumulados en ese redoble especial.

Antes de pasar a los temas musicales, hay que hablar del modo de juego agregado a este juego: El Session Mode. Es una de las funciones de tipo multiplayer que tiene el juego. Básicamente es competir contra la mejor puntuación de tus amigos que adquieran el título. Otra función online que tiene es competir tanto con amigos como contra jugadores de todo el mundo. Al final, dependiendo de tu puntuación eres colocado dentro de una tabla de posiciones. Lo bueno de estos modos es que no requiere del servicio PS Plus para poder jugar.

El juego cuenta con una lista de 74 canciones ya desbloqueadas. Cada tema se encuentra organizado dependiendo del género al que pertenece. La mayor cantidad de temas reside en la sección de Namco Originals, que incluyen algunas canciones de versiones anteriores de Taiko no Tatsujin de otras plataformas. Nos encontramos también con una amplia variedad en temas clásicos como Orfeo en el Inframundo, La obertura de Guillermo Tell, y un mix con varios temas clásicos en un formato dedicado para este juego. Los temas pop tampoco se podían quedar atrás, y tenemos los temas de My Neighbor Totoro, Let it Go en su versión japonesa de esta famosa canción de la película Frozen, y A Cruel Angel´s Thesis de Neon Genesis Evangelion. A estas canciones se le unen una serie de invitados de la misma cultura popular, como Hello Kitty, Doraemon, Miku Hatsune, Pac-Man e incluso Heihachi Mishima de la franquicia Tekken. Estos se encuentran en canciones tematizadas inspiradas tanto en temas de videojuegos como en su propio ambiente.

 

¿Sólo es cuestión de tocar? Dependiendo de la canción encontramos cierta velocidad y cadencia de notas. Hay algunas piezas que incluyen secuencias rápidas y lentas al mismo tiempo. Será entonces cuando en la pantalla tendrás dos notas que presionar en ciertos momentos sin perder la cadencia previa.  Al terminar todas estas canciones, se te recompensará con un sello una planilla de Bingo, y todas las canciones tienen una. Cuando cumplas ciertos requerimientos de la canción, como hacer la mayor cantidad de combos sin perder una secuencia, terminar la canción satisfactoriamente o generar más puntuaciones por precisión, llenarás una planilla. Por cada hilera de Bingo que completes, te darán una ficha especial que servirá como moneda de cambio para una función que describiremos a continuación. Al terminar la primer planilla de Bingo, se desbloqueará una segunda pero con desafíos más exigentes y complicados.

La moneda de cambio se le conoce como Moneda Don. Estas pueden ser invertidas en cajitas sorpresas similares a las loot box para desbloquear objetos personalizables para Wada-Don, el pequeño personaje que nos acompaña en cada tema.  Al acabar ciertas canciones especiales, como la de los invitados, te permitirá ponerle un sticker alusivo al mismo. Todo esto sirve meramente como una adición estética, y hubiese sido una buena adición que también se desbloquearan canciones con cada una de las cajitas que vamos abriendo. De igual manera, tener todas las canciones en un principio y no se van desbloqueando conforme tienes una progresión constante a diferencia de otros juegos del género de ritmo. Sobre todo si uno desconoce la gran mayoría de canciones derivadas de la cultura popular oriental. El juego definitivamente no es recomendable si no eres fanático de este género, de lo contrario, darle una oportunidad podrá sorprender a más de uno.

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