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[Reseña] Troll & I

Durante la E3 2015 nos presentaron un proyecto bastante intrigante y ambicioso, y después en 2016 nos mostraban algo con más forma y que prometía mucho, pero parece que todo esto se desmoronó cuando nos entregaron Troll & I.

Spiral House y Maximum Games nos traen Troll & I, un juego ambientado en Escandinavia después de la Segunda Guerra Mundial, donde tomarás el papel de Otto quien busca como regresar a su casa después de que una serie de eventos lo aparten de su madre y su aldea. Durante este viaje conocerá a Troll, un troll con el cual mantendrá una relación de amistad donde ambos se ayudan para resolver sus problemas y regresar con sus respectivas familias.

Cuando nos presentaron el juego, una de las cosas más interesantes era que la historia te la contarían en dos frentes, platicando un poco del origen de Troll y mostrando las similitudes con Otto. Lo que parecía una buena idea en papel, fue mal implementada por el estudio y termina perdiéndose por completo.

El juego comienza con un cazador diciendo que quiere la cabeza de un troll, después de supuestos avistamientos, así que contrata a un ejército de cazadores para que se hagan cargo. Estos cazadores incendian la aldea de Otto, por lo que tiene que salir corriendo y se separa de su madre, para después encontrarse con Troll, quien aparentemente está en la misma situación. Después de este ‘gran’ planteamiento y desarrollo de historia no volvemos a saber nada de los personajes, salvo que Troll es un ser con magia y que Otto siente una extraña conexión con Troll y parece que se pueden comunicar a la perfección por alguna razón.

Troll & I carece completamente de historia durante todo el juego, y los demás personajes que podrían aportar algo tampoco se aparecen, por lo que no esperes mucho en este apartado.

En cuanto a las gráficas, el juego intenta proveer de un solo escenario sin pantallas de carga, por lo que el escenario va saltando a la vista conforme vayas caminando. Esta práctica es bastante común en los videojuegos de mundo abierto, pero parece que Troll & I se esmera en quedar mal ya que el pasto crece literalmente a no más de 1 metro de ti, y al ser une escenario completamente de bosque donde la maleza abunda se vuelve algo bastante notorio y de mal gusto.

Además, Otto presenta una larga cabellera y Troll está cubierto completamente de pelo, por lo que uno esperaría mecánicas visuales de pelo detalladas para destacarlo, pero en su lugar solo observamos plastas e imágenes cortadas, dándoles una mala imagen a los personajes.

La variedad de enemigos tampoco es muy grande, solo consiste en cazadores con ropa diferente pero el mismo modelo y pequeñas creaturas parecidas a orcos que solo cambian de color de acuerdo a su dificultad.

Podemos decir que lo único en lo que no falla es en que no presenta caídas de cuadros y los tiempos de carga entre escenarios llegan a ser cortos, pero no oses morir porque tendrás que enfrentarte a una larga pantalla de carga. También puedes apreciar el toque mitológico escandinavo que maneja el juego, con las runas en las paredes, las estructuras y los cristales adornando las cuevas y demás objetos que te introducirán en la cultura europea.

Pasando a la música, de vez en cuando escucharás tonadas acordes a la época con flautas y guitarras en acordes suaves, agregándole un par de instrumentos de cuerda para hacerla más aguda y extravagante. Es una buena implementación y es bastante ad hoc con el juego, pero esto no salva al juego de todos sus demás errores.

Pero cuando podías creer que nada más podía salir peor, te encuentras con la jugabilidad. Como ya lo mencioné al principio, cuando lo presentaron en E3 pretendían que fuera un juego innovador y único, utilizando las mecánicas de dos personajes para presentarte una historia múltiple y entregarte un juego tanto multijugador como de uno solo, donde tendrías que utilizar ambos personajes a la par para resolver puzles, pelear contra enemigos, y recorrer el mundo para terminar juego. Lamentablemente esto se quedó en una simple pretensión.

Maximum Games crea un mundo circular en el cual los puzles consisten en encontrar nuevos cristales para crear explosiones que descubran nuevas áreas del mapa, así que tendrás que dar vueltas una y otra vez para descubrir aquel pequeño pasadizo en el cual estaba una nueva puerta para abrirla y volver a darle otra vuelta al mapa buscando algo nuevo que romper. Esta tarea se vuelve bastante tediosa y dios te perdone si olvidas aquella puerta que podías romper, pero no contabas con el cristal necesario, porque pasarás tiempo rondando sin sentido hasta que lo recuerdes. Cabe destacar que el juego en ningún momento te menciona lo que tienes que hacer o buscar, ni siquiera una pequeña pista de que es lo que está sucediendo, pero tal vez con los cientos de vueltas que des por fin descubras que es lo que hay que hacer.

Probablemente lo único que muestra de manera correcta el juego es el combate, ya que uno siempre piensa que al combatir con un personaje cinco veces mayor a tu enemigo sería difícil lograr golpearlo, y así será. Después de unos siete golpes al piso probablemente podrás golpear y matar, ya que la mayoría de los enemigos sucumben ante un golpe de Troll, a tus enemigos. Y si estás controlando a Otto puedes aprovechar su velocidad y diferentes armas para poder acabar con los monstruos, pero probablemente prefieras utilizar a Troll para todo lo que no necesites a Otto.

Otra mecánica presente es la de creación de armas como garrotes, lanzas, entre otras, y tendrás que recoger los ítems necesarios de los enemigos que venzas o de los cuarteles de las distintas creaturas. El problema llega al manejar dos personajes, como ya lo mencioné la mayoría de las peleas las querrás llevar a cabo con Troll, pero sólo Otto puede recoger los estragos que dejaste. Cuando cambias de personaje la mayoría de las cosas que sueltan los enemigos desaparecen, así que probablemente perderás la mayoría de los ítems de vez en cuando.

Honestamente el juego prometió mucho y entregó muy poco, probablemente logre funcionar como una serie y más adelante arreglen todos los errores presentes en el juego, pero por el momento son demasiados errores como para perdonarse. Si como yo fueron atrapados por la intriga de las presentaciones y los tráileres, tal vez quieran quitarse la duda jugándolo, y si no es así, mi recomendación es que no volteen a ver el juego.

Maximum Games nos promete, pero no entrega…

Troll & I es un juego con demasiados errores en él, malas gráficas, música ad hoc, una historia ausente y errores en la jugabilidad son una combinación que lleva a un completo desastre. Si no me creen pueden probar el juego bajo su propio riesgo, pero no digan que no se les advirtió.

4.6
Música:
7
Jugabilidad:
4.5
Historia:
3
Gráficos:
4

Eduardo Alejandro Ceja Cruz

Eduardo Alejandro Ceja Cruz

Amante de los videojuegos, los libros y la ciencia. QFB en proceso. Adicto a los RPGs. Entrenador Pokémon.
Eduardo Alejandro Ceja Cruz

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