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[Reseña] Operación Red Sparrow

Las historias de espionaje son algo que le ha encantado al cine retratar de diversas maneras, ahí tenemos en el caso más obvio a James Bond, que nos hizo pasar los años de la Guerra Fría resolviendo conflictos internacionales de manera glamurosa y en los últimos años se han dado diferentes apuestas en el tema, como fue la divertida Espía por Accidente, la cinta con tonos vintage El Agente de C.I.P.O.L. o incluso la violenta y sexy cinta  Atómica.

Jennifer Lawrence decide incursionar en el género protagonizando la cinta Operación Red Sparrow, la cual es dirigida por Francis Lawrence (sin parentesco, pero su director en las últimas cintas de Los Juegos del Hambre) y es acompañada por Joel Edgerton (Bright), MathiasSchoenaerts (Loft), Jeremy Irons (Liga de la Justicia), Charlotte Rampling (45 Años) y Mary-Louise Parker (Weeds) entre otros actores.

Lawrence interpreta a DominikaEgorova, una bailarina quien, tras un accidente en el escenario, debe retirarse del Ballet Bolshoi. Es entonces que su tío, un agente del gobierno, la involucra en un crimen de estado, obligándola a volverse un Gorrión Rojo, una agente secreta cuya principal arma serán sus habilidades para seducir. Sin embargo, su primera misión no será sencilla pues deberá involucrarse con un agente de la CIA y descubrir a un agente infiltrado en su propia organización, lo que le hará desconfiar de su trabajo y de sus habilidades.

 

Lawrence incursiona en el género del espionaje

Colocar una película en el cine justo en el fin de semana de los Premios Oscar siempre ha sido una mala señal y el hecho de que esto ocurra con Red Sparrow da la primera señal de alarma. Es cierto, vemos a Lawrence en una especie de zona de confort, considerando al director con el que alterna y con algunos actores en el reparto que le pueden garantizar cierta fortaleza por la experiencia que pudieran brindar a la cinta.

El problema es que la historia, que busca ser polémica y escandalosa desde que nos venden el trailer, con escenas que nos invitan a considerar que será una cinta que aligera un poco la violencia de Atómica y aumenta su sensualidad, pero pronto nos damos cuenta que la cinta cae en un drama que si bien tiene algunas escenas violentas y algunas tomas explícitas, especialmente, un desnudo del que Lawrence se siente orgullosa por sentirse “empoderada” al hacerlo, termina cayendo en un serio problema de credibilidad y poca conexión con la audiencia.

Y desde la primera escena sentimos ese problema de conectividad, donde podemos conocer a los personajes principales de la cinta y vemos como una escena de ballet queda entremezclada con una persecución y esa necesidad de editar con rapidez hace que la banda sonora de James Newton Howard se sienta sobrepuesta ante la obstinación de mostrarnos todo.

Del otro lado notamos que la historia avanza de una manera lenta y tortuosa, donde el morbo nos mantiene con cierto interés de seguir la historia, pero la falta de escenas clave de acción y una frialdad en la forma de contar la trama, donde el humor es escaso y los personajes no hacen mucho para darnos empatía, termina haciendo que la película sea sumamente aburrida.

 

Una mirada firme de la señora Rampling y se roba toda la escena

Hay algunas cosas que el guión saca de la chistera y termina salvándola, como el tomar pequeños detalles durante la historia que de pronto toman la importancia suficiente para hacernos volver a poner atención en la historia e incluso podemos decir que el final de la película, después de todo, es la mejor parte de toda la cinta, y eso si pusiste atención a todos los detalles pequeños que parecían tan inútiles en la trama.

Aún así, el mayor error de la película fue elegir al director, que hace ver a Jennifer Lawrence en una incómoda posición que hace que su personaje sea sumamente increíble. Sí, hay tantos detalles en su personaje que terminamos pensando que es todo menos creíble, empezando porque Lawrence (y la mayor parte de los actores), no hacen ni el menor intento por fingir un acento, de que su personaje pasa de bailarina lesionada a espía en cuestión de días y sea capaz de seducir a cualquiera y soportar golpes de todo lo que se le atraviesa. De veras que su desnudo la hace sentirse empoderada, pero no imaginaba hasta que nivel. Quizá la mejor parte de su personaje es mostrar esa frialdad que debe tener una espía rusa y que sabe vender bien durante la trama.

De ahí el elenco tiene sus altibajos entre unMathiasSchoenaerts que se ve firme como el frío y carismático tío Egorov, quien realmente termina siendo un personaje odioso, con tonos enigmáticos y que hace que uno sude vodka del miedo. Un Joel Edgerton que retrata bien al personaje que el guión describe, pero que en su interpretación si queda mucho a deber; Jeremy Irons y Charlotte Rampling que, en medio de la experiencia que pueden aportarnos, brillan en sus cinco o seis minutos de presencia en la película y una desperdiciada Mary-Louise Parker, quien ya hace notar que sus años de gloria han pasado pero que aún libra un par de buenos chistes en la escena que le toca.

 

Joel Edgerton funciona como el guión lo pide… y ya…

Otros dos factores vienen a darle un poco de fuerza a la producción, la fotografía de Jo Willems realmente sabe retratar la frialdad de la nación rusa y la calidez de Budapest en sus distintas escenas y la banda sonora de James Newton Howard sabe meter tensión a las escenas clave y debo decir que la música sabe dar profundidad a la escena inicial de la cinta y a un montaje que se da casi al final de la película.

Las historias de espías han tenido diferentes variantes y seguramente hubiera sido interesante haber podido tener entre mis manos el libro de JasonMatthews antes de ver la película, y si bien el guion daba para más, la cinta no llega a ser la intriga que uno esperaba, la falta de ritmo y la carencia de acción hace que Red Sparrow termine siendo solo una cinta que uno sigue por el morbo que han surgido entre las declaraciones de Lawrence y su vestido en la presentación en Londres, fuera de ello, esperamos que disfrute su año sabático en el activismo social.

 

Una historia de espías tan fría como Rusia en invierno

La cinta, pese a tener un guión interesante, termina perdiéndose entre una edición mediocre y un director que no sabe narrar la historia. Lawrence tiene un personaje un tanto increible pero lo sabe llevar de una manera regular. La fotografia, la banda sonora y algunos momentos de la historia son los puntos sobresalientes de una cinta que decepciona al compararlo con lo que ofrece el tráiler.

6.7
Guión:
7
Dirección:
5
Actuaciones:
6.5
Fotografía y Producción:
7.5
Banda Sonora:
7.5

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