¿Qué es lo que hacemos día a día? Tal vez nos encontremos en este momento moviéndonos a nuestro trabajo, a la escuela, a cualquier lugar que tenga un destino claro. Pero no sabemos qué ocurrirá en el trayecto. No quiero hacer alusión a algo malo o trágico. Quiero apelar al descubrimiento de nuestros días. ¿Qué tan observadores somos en realidad a todo lo que nos rodea? A cada uno de los detalles que guardan a la vuelta de la esquina? Seguramente estamos acostumbrados y dominamos la situación. Y por supuesto, no queremos cambiar esa rutina. Pero me atrevo a asegurar que sin importar cuántas veces crucemos la ciudad en nuestro vaivén, existe una posibilidad de aprender algo nuevo. Y cuando te das cuenta, es posible que esos cambios vayan para bien. Te vuelves completamente autónomo. ¿Y si no conoces el camino? No conoces la ruta que te va a llevar a tu destino final, pero sabes de que manera puedes moverte. Descuida. Para todos aquellos que se sientan familiarizados, adelante, podemos avanzar. Para aquellos que no, también sean bienvenidos, pues en Metro, las reglas cambian completamente.

Seguramente los siguientes datos los conocerán o habrán escuchado frecuentemente, pero es importante exponerlos para dar un poco de contexto. Metro  es un juego de disparos en primera persona con toques de sigilo y survival, inspirada en los libros del escritor ruso Dmitry Glukhovsky. Gracias al terrible holocausto producido por una Guerra Nuclear, la gente de Moscú está obligada a vivir bajo los túneles subterráneos del metro. Artyom es un de ellos, pero a diferencia de los demás, el está dispuesto a luchar por la gente que espera encontrarse con algo mejor, ya que el mismo también lo desea, y eso implica enfrentarse tanto a facciones de personas que aún viven con la idea de que el mundo es un campo de conflicto, al igual que con monstruos y criaturas mutadas por la radiación del exterior. Está compuesto por dos juegos: Metro: 2033 y Metro: Last Light, y ambos recibieron una remasterización para la nueva generación de consolas adaptando y refinando sus mecánicas en Last Light: Metro: Redux.

Pese a que las cosas no parece que vayan a cambiar, Artyom sigue creyendo que hay vida fuera de los túneles del metro. Vive con la idea de que en algún momento encontrará aquel espacio en donde él y las personas por las que se preocupa puedan vivir tranquilamente. Gracias al descubrimiento de una locomotora funcional, y una base de comunicaciones, Artyom encuentra la verdad: Hay vida fuera de los túneles subterráneos. Sin embargo, este conocimiento conlleva un alto riesgo, gracias a que él, los Spartans, y su esposa Anna, que pertenece a este grupo militar, logran hacerse de la locomotora, aunque son considerados como traidores por aquellos que deseaban mantener el secreto oculto. Es así como el viaje de Artyom en búsqueda de un rayo de esperanza comienza, aunque descubrirá que los peligros conocidos del metro son apenas el comienzo de una nueva y tormentosa pesadilla para él y para sus acompañantes.

Es grato saber que el juego adaptó casi de manera completa todas las mecánicas que se han implementado en su versión Redux, con cada uno de los controles y mecánicas perfeccionados. Con esto en mente, aquellos que hayan jugado esta versión sabrán a que me refiero al afirmar esto, y si no es así, también es posible que puedas aprender de él. Sin importar esta distinción, el equipo desarrollador ha apostado por un nuevo diseño de niveles que, sin importar si eres un veterano de la franquicia o alguien que apenas entrará con este juego, hará que te enfrentes a un nuevo nivel de desafío gracias a su sistema de mundo abierto.

Al ser un juego de primera persona, todos los elementos que se conocen en el género están aquí: portar diferentes armas, equipos que ayudan al combate tanto en sigilo como en multitud. Uno puede ir con la idea de que entonces Metro carecería de algo que la distinga, pero es precisamente con su atmósfera lo que lleva a un cambio en sus propios elementos que hacen de esto una experiencia más inmersiva. Cuando Artyom explora, es normal que existan zonas con altos niveles de radiación y toxicidad a las que al estar expuesto resultaría perjudicial para su salud. Es por eso que, siendo un elemento de supervivencia, contamos con una máscara de gas que debemos usar constantemente. El jadeo de Artyom es nuestro indicador para saber que debemos usarla y estar al pendiente del tiempo de los filtros de aire. No son infinitos y deben ser recolectados conforme exploramos todo sitio que pueda contener algo de suma importancia. La máscara tampoco puede ni debe ser usada todo el tiempo. Muchas veces y durante el conflicto con otras personas o con criaturas mutadas se producirán heridas y daños a nuestro equipo, incluyendo la misma máscara. Antes era necesario que exploráramos entre los cadáveres y restos humanos por una máscara que estuviese bien sellada para no inhalar tantos gases, y ahora puede ser reparada parcialmente o en su totalidad gracias a un elemento que exploraremos más adelante. También contaremos con un encendedor en forma de bala que permitirá pasar por algunas zonas; una linterna para alumbrar en nuestro camino, y un reloj que servirá tanto como un medidor Geiger, un temporizador para ver el tiempo de un filtro, y ser conscientes del tiempo en el que nos encontremos.

Ahora Artyom cuenta con una nueva herramienta que le servirá a lo largo de su travesía: Se trata de una mesa de trabajo portátil con la que podremos crear nuestros propios elementos y objetos a base de recursos que encontraremos en las diferentes locaciones del mundo, así como en los cadáveres de nuestros enemigos. Hay dos tipos de elementos: Mecánicos y químicos. Dependiendo del recurso que se requiera, será necesaria cierta cantidad para construir cosas como municiones, armas, shots médicos (la salud en Exodus no se regenera con el tiempo) e incluso mejorar y modificar nuestras armas con las distintas herramientas que encontremos al momento de explorar, facilitando aún más las cosas y no dependiendo de los mercaderes que requerían una moneda específica para poder canjear y comprar todo lo que necesitásemos; una función que ha sido removida en su totalidad. Las armas también se verán afectadas conforme se usen y reducirá su efectividad al momento de ser usadas en batalla. Hay una tendencia que tienen las armas que consiste en que se atasquen al realizar una gran cantidad de disparos seguidos. Para esto, los elementos mencionados previamente servirán para limpiar y recuperar la efectividad de cada arma, así como reparar los objetos que hayan recibido un daño aún mayor.

Con la premisa del juego (salir de los túneles) y la necesidad de recurrir a explorar, el diseño de los niveles y la forma en la que se presentan se ha modificado, y eso no quiere decir que antes fuese algo malo o dejara algo que desear: Si se trataba de un espacio cerrado como los túneles, podíamos observar grandes edificaciones construidas bajo tierra para albergar una zona segura para los sobrevivientes, mientras que el exterior siempre consistía en las ciudades destrozadas por la guerra pero con un espacio en donde nuestra curiosidad podía salir a flote para buscar entre los laberínticos escombros. 4A Games toma la decisión de conservar estos elementos, pero ahora decide llevarlos en distintas zonas que componen un pequeño mundo abierto para cada una de ellas, y el resultado no podría ser más acertado, ya que apela no solo a la premisa del juego como mencionamos antes, sino a una evolución aún mayor con este género que se ha popularizado. Para conocer nuestros objetivos, contamos con un mapa de viajero, que se verá constantemente actualizado con la tarea principal que debemos cumplir para proseguir en la historia. Conforme avances, aparecerán algunas misiones adicionales marcadas en el mismo mapa en forma de dibujos y puntos de interés. Algunos de ellos tienen cosas valiosas y le darán al jugador un poco de Karma bueno. El sistema Karma consiste en que todas nuestras acciones tienen consecuencias, sobre todo si se trata de decidir si alguien vive o muere. Se convierte en una decisión moral que apelará, dependiendo de nuestras propias decisiones, nos otorgará un final Bueno o Malo. Regresando al elemento del mapa, aunque no se siente de manera tan forzada, lo mejor será poder cubrir con la mayor cantidad de favores que podamos, pero no pasará mucho tiempo hasta que sientas que esto se trata más como una función de “Mandado” que de un verdadero motivo o aliciente para poder seguir con la historia principal. Su beneficio viene siendo el Karma bueno, que te hará que dar como la leyenda que se ha forjado desde el primer juego: Una persona altruista con un alma bondadosa: Algo que se ha perdido tras el fin de la humanidad. También existen otros niveles que son un túnel completamente, pero la permanencia del jugador no será tan grande en estos espacios, enfocándonos principalmente en su propuesta abierta.

La llegada a estas zonas amplias y de gran exploración son efectuadas con el medio de transporte que ha sido promocionado desde que fue anunciado el juego: La locomotora Aurora. Esta será, no solo nuestro medio de transporte vital, sino que se vuelve tanto en la zona segura y de descanso con la que contamos, así como el lugar en donde nuestras armas pueden ser intercambiadas y mejoradas de manera más elaborada. En contexto, todos aquellos que se crucen en la travesía de Artyom tienen algo que contar y algo que decir. Algunas veces se desbloquearán las misiones secundarias, o nos darán la opción de elegir otros comandos como fumar para relajarse y así iniciar una conversación adicional. Los coleccionables en forma de notas esparcidas en el mundo también han regresado, y permite añadir un poco más de contexto a la situación que viven otras personas, el cómo ven el mundo que les toca habitar tras todos estos desastres nucleares.

Un elemento tan nuevo como este requiere que también se añadan otras funciones, como la transición entre el día y la noche y los cambios climáticos. Todos estos alteran la forma en la que podamos jugar y nuestro desempeño para cumplir ciertas tareas. Aunque contemos con un arsenal que va creciendo conforme avanzas, la mejor manera de poder completar una misión siempre será si eliges la vía pacífica y sigilosa, aprovechando cada recoveco y espacio en donde puedas pasar inadvertido la mayor cantidad de tiempo posible. El uso del día y la noche implica que el comportamiento de cada rival se modifique: Al visitar una zona llena de bandidos de noche, podrás encontrarlos haciendo guardia en diferentes zonas y con distintos patrones de movimiento, además de que su visibilidad se ve bastante afectada, aunque eso beneficiaría a las criaturas mutadas de este nuevo mundo, haciendo que se conviertan en enemigos bastante agresivos. La forma en la que el clima puede ayudar o perjudicar es con el cambio que puede haber de un momento a otro. Dependiendo de la zona en la que nos encontremos, puede existir una lluvia torrencial o una tormenta de arena. Ambos factores nublan la vista y alteran todos los sonidos a nuestro alrededor, y en el caso particular de la tormenta de arena, hay posibilidad de que contenga radiación y debamos usar la máscara de gas.

El uso del día y la noche implica que el comportamiento de cada rival se modifique: Al visitar una zona llena de bandidos de noche, podrás encontrarlos haciendo guardia en diferentes zonas y con distintos patrones de movimiento, además de que su visibilidad se ve bastante afectada, aunque eso beneficiaría a las criaturas mutadas de este nuevo mundo, haciendo que se conviertan en enemigos bastante agresivos. La forma en la que el clima puede ayudar o perjudicar es con el cambio que puede haber de un momento a otro. Dependiendo de la zona en la que nos encontremos, puede existir una lluvia torrencial o una tormenta de arena. Ambos factores nublan la vista y alteran todos los sonidos a nuestro alrededor, y en el caso particular de la tormenta de arena, hay posibilidad de que contenga radiación y debamos usar la máscara de gas.

Ya que estamos en esto, pasemos directamente al enfrentamiento y tiroteos. Cuando los planes de sigilo no funcionan, es necesario contar con un buen arsenal, pero sobre todo con la cantidad de recursos suficientes, sean municiones, armas, botiquines, y en caso de ser necesario, los filtros para la máscara de gas. Resulta frustrante que, aunque nos encontremos escondidos en las sombras, un soldado pueda ver y alertar a todos sus compañeros. Una vez detectado, todos los enemigos intentarán flanquear a Artyom y usarán todo tipo de herramientas, desde objetos punzocortantes o sus propias manos hasta las mismas armas de fuego que nosotros llevamos. Esto no ocurre con todas las criaturas mutadas que encontremos, debido a que estas si atacarán de manera directa, y algunas usarán sus propios elementos como extremidades para arrojar ácido o piedras a larga distancia. Este juego también demanda que nos ocultemos constantemente y nos mantengamos en movimiento, ya que permanecer en un solo lugar será sinónimo de tener una muerte bastante rápida. Diferentes segmentos como tiroteos y persecuciones a alta velocidad se encuentran aquí, y es probable que la misma inmersión se pueda perder si constantemente pierdes en alguna zona o nivel.

Y aquí es donde uno de los puntos que ha tenido la franquicia desde el primer juego ha llegado. Aunque la ambientación es uno de sus principales atractivos, las historias de Metro, si bien no son aburridas, si se diluyen bastante entre cada momento de contexto que nos quieren presentar. De los tres juegos, este es el juego que si mantiene una base en su historia más sólida y fácil de entender, pero difícilmente podrás tener ese vínculo con ciertos personajes que esperan que tengas. Eres Artyom y eres alguien quien ha hecho bastante por sus iguales, pero la construcción que se hace con todos sus acompañantes no se siente verdaderamente fluida o natural; no hay algo que te haga relacionarte directamente con ellos ni aunque se encuentren en una situación en peligro.

Nuevamente el motor con el que realizaron 2033 y Last Light ha sido reutilizado, pero con una respectiva mejora a lo visto antes. Esto permite que el 4A Engine muestre un detalle en la calidad gráfica, explotando el potencial de las consolas de manera estable la mayor parte del tiempo, salvo unas cuantas secuencias como transiciones entre algunas zonas, así como una ligera caída de frames en secuencias de tiroteos, al menos en PlayStation 4. Fuera de esto, cada detalle del juego luce espectacular. Los ciclos de día y noche y efectos como niebla, agua en el visor de la máscara de gas y demás lucirán más espectaculares que nunca. La física del juego también juega un papel importante y nos recuerda ese realismo al que nos encontramos expuestos. Caminar en una zona pantanosa no será lo mismo a caminar en hielo, así como el calor del desierto hará que nos movamos de manera lenta, e incluso Artyom jadee cuando haya corrido demasiado, además de escuchar los latidos de nuestro corazón luchando por mantener la postura tras una larga carreara. Cabe mencionar que, al momento de escribir la reseña, el juego tiene un pequeño problema con sus tiempos de carga: Son bastante largos. Podrían llegar a compararse con lo que en su momento fue sumamente incómodo al jugar Bloodborne, pero remarcando el trabajo visual que hace la consola se entiende que lleve su tiempo para desplegar todo el juego sin ningún problema, salvo una ocasión en la que un bug hizo que una compañera de Artyom se atorara en una zona, evitando que el juego pudiese seguir avanzando normalmente. Tampoco hay mucho que podamos añadir sobre el modo fotografía anunciado hace unas semanas, una herramienta que, como he mencionado varias veces, se vuelve una tendencia bastante popular en los juegos actuales. ¿Cómo funciona algo así en un juego de este género? En realidad no hay algo que sea completamente diferente a otras funciones similares de otros juegos. Puedes modificar el enfoque, saturación de la imagen, jugar con los filtros del momento, hacer acercamientos tanto a los enemigos como a los aliados, y puedes tanto desmontar la cámara de la vista en primera persona como hacer una captura desde la misma perspectiva de Artyom. Aunque resulta bastante frustrante saber que no puedes ver en ningún momento su apariencia, ya que desmontando la cámara de primera persona hará que desaparezca nuestro protagonista.

En el apartado sonoro el juego cumple bastante bien con cada una de sus partes. El disparo de cada arma es único, y dependiendo de en dónde nos encontremos. Hay una gran diferencia al disparar un arma cuando nos encontramos en el exterior o en un túnel; su resonancia es distinta en ambos casos. Otro detalle sonoro que el juego ha tenido desde su primer entrega es un indicador que se activa cuando existe la posibilidad de ser detectado.  La música nuevamente regresa con los tonos establecidos por el compositor ucraniano Alexey Omelchuk: La calma que producen los acordes de una guitarra cuando hay un momento de reflexión, o los vibrantes temas cuando debemos avanzar de manera sigilosa. La ambientación nuevamente está bien definida y nos hará sentir que no ha pasado tanto tiempo desde su última entrega.

Es importante añadir que, aunque el juego viene doblado en inglés, existe una opción en la que te permite jugarlo en ruso. Otros idiomas se encuentran disponibles, aunque poder escucharlo en la lengua en la que se encuentra ambientado el juego, hará que la experiencia sea verdaderamente única y aún más inmersiva. Y si son de las pocas personas afortunadas en leer los libros originales, encontrarán que algunos datos que se narran dentro de sus hojas se han llevado al juego principal.

En conclusión, Metro Exodus es uno de los viajes que más se pueden disfrutar en un juego del género. Existiendo tantos títulos de disparos, pocos pueden mostrar algo que verdaderamente tenga un contexto fuera de matar y acribillar a tu oponente. Hacer eso aquí puede costarte un final que puede que no sea el correcto, o incluso costarle la vida a tus compañeros. Uno debe saber en que momento fiarse de los recursos que tiene, ser bastante observador y aprovechar todos los elementos con los que cuentas al momento de jugar. Todo lo que tengas a tu disposición cuenta: cada bala, cada munición, cada recurso cuenta, y todo puede significar una diferencia para sobrevivir. Pocas experiencias de juego en nuestros días pueden ser tan impactantes como lo es Metro, y sin importar si eres fanático o no del género de disparos, la atmósfera y su contexto es algo que poco a poco hará que te adentres aún más en la historia que Dmitry Glukhovsky creó.

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