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[Reseña] El Resplandor

Para cerrar el ciclo de las películas de Stanley Kubrick, y coincidiendo con el estreno de unas de las adaptaciones más esperadas de Stephen King, It! (¡Eso!, 2017), tenemos la única cinta de terror que realizó Stanley Kubrick en su carrera, El Resplandor (The Shining, 1980).

La cinta contó con las actuaciones de Jack Nicholson, un actor que ya había consolidado grandes actuaciones antes de esta cinta, como las que vimos en Atrapado sin Salida o China Town, Shelley Duvall, la actriz fetiche de Robert Altman, el pequeño Danny Lloyd y el actor afroamericano Scatman Crothers, entre otros.

El Resplandor nos cuenta como un aspirante a escritor, quien intenta superar sus problemas con la bebida, decide cuidar de un hotel que estará cerrado en la parte más pesada del invierno en Colorado, le acompañan su esposa e hijo, pero no imaginan los tres que el hotel estará plagado de fantasmas, los cuales, con sus eventos sobrenaturales afectarán a la familia, especialmente a padre e hijo, cuyas reacciones pondrán en peligro a toda la familia.

 

Jack Nicholson dando una de las actuaciones más memorables de su carrera.

Tras el fracaso comercial que fue Barry Lyndon, Kubrick buscó una historia sencilla que pudiera entretener al público, mientras le permitiera continuar con ese nivel artístico que el director americano había logrado con la cinta anterior y con Naranja Mecánica. Tras leer varias historias, se dio cuenta del potencial que tenía la novela de Stephen King al darse cuenta del desarrollo humano que tenían los personajes.

Como ocurría desde la filmación de Dr. Strangelove, Kubrick no fue a Colorado, sino que decidió crear un set completo en Inglaterra para ambientar el solitario, luminoso pero helado hotel en Colorado y los exteriores fueron filmados en un hotel que se localiza en Oregon, sin duda, la forma tan minimalista en la que Kubrick logra recrear un hotel solitario, casi sin gente, nos permite dar esa sensación de soledad, de temores ocultos que el hotel hechizado va preparando desde el momento en que se cierran las puertas.

De ahí vamos agregando los demás ingredientes, empezando con los efectos visuales, los cuales, propios de la época sirvieron para impresionar a los ojos de los cinéfilos más débiles, como la cascada de sangre que corre ante los ojos del atónito Danny Torrance (que, para el caso, Kubrick le pidió al pequeñito que mostrara reacciones ante cosas que el niño, por obvias razones no podía ver) o la posterior escena donde Danny ve con horror a las dos gemelitas fantasma literalmente destrozadas. Como dato curioso, Danny tampoco vio otra escena clave de la cinta dado que el director quiso evitar que el niño quedara traumado ante la violencia que genera dicha escena.

 

Danny tuvo que actuar ante seres de su imaginación dado que Kubrick no le permitió ver los horrores que filmó.

Sin duda ahí tenemos uno de esos momentos donde si nos agarramos del asiento, temblorosos, al ver la mirada de ambas niñitas, las hijas del anterior cuidador, invitando a Danny a jugar, una alucinación que se torna sumamente memorable.

Pero si eso no funciona en Danny, es entonces cuando la historia se voltea en torno a nuestro atormentado escritor, Jack Torrance, el cual fue interpretado perfectamente por Jack Nicholson, un actor cuya versatilidad para mostrar diferentes rostros se hizo evidente en esta cinta. Definitivamente Kubrick no tenía en la cabeza a otro actor que pudiera encarnar a Torrance más que el intérprete de Atrapado sin Salida, el antecedente perfecto para lo que desearíamos ver de un hombre que sucumbe a la locura.

Las anécdotas cuentan que Shelley Duvall, esa simpática actriz de ojos enormes y sonrisa adorable, no la pasó muy bien ante el exigente Kubrick  y no quiero ni imaginar las regañadas y sustos que le hizo pasar. Aunque está claro que la actuación de Duvall es una regular, la cual muestra algunas dificultades para expresar las emociones adecuadas, sobretodo en la famosa escena de la puerta destrozada a hachazos.

 

Shelley Duvall sufrió por completar su papel en esta cinta.

 Lo interesante de esta escena es que Kubrick no esperaba que tendría que filmarla varias veces porque no sabía que Nicholson sabía usar un hacha, de hecho, las puertas usadas en la filmación fueron tan fácilmente destrozadas por el actor que Kubrick tuvo que pedir una puerta muy resistente para poder sacar la escena completa, la cual casi se desecha por la referencia que Nicholson haría al Show de Johnny Carson, programa que era popular en Estados Unidos, pero que Kubrick, viviendo en Inglaterra, no conocía.

Imaginen si Kubrick hubiera borrado esa escena, seguro muchas referencias a la película se hubieran perdido, incluyendo la graciosa parodia que Homer Simpson hace para decir la frase de Jack y… darse cuenta que rompió la puerta equivocada.

Sin embargo, para los fans de corazón de Stephen King, la cinta tiene sus errores, sobre  todo al final, donde el libro propone un final un poco más explosivo (pero, curiosamente menos sangriento) que lo propuesto por el director, que si bien, logra sacar de la manga una intensa persecución final en un laberinto de nieve, dejaría a muchos lectores poniendo stop a la cinta en ese momento. Incluso King sintió repudio por ese cambio tan imprevisto y el mismo escribiría un guion aferrado a su libro para una serie de televisión, que para muchos, resultaría mejor que lo propuesto por Kubrick en su filme.

 

No querrás jugar con ellas.

Los que no tuvieron la oportunidad de leer el libro sí que salieron sorprendidos, gracias a la forma en que Kubrick ejecuta su historia, yo puedo afirmar que El Resplandor es una gran cinta para iniciarte en dos cosas, una, en las cintas de terror, pues, el esfuerzo de Kubrick de hacer un trabajo artístico en medio de la historia de terror, funciona lo suficiente para sentir interés en ver historias similares, y del otro lado genera curiosidad para leer la obra de Stephen King, un largo y sinuoso camino entre historias que han destacado entre buenas y malas narraciones.

La banda sonora, una combinación del trabajo de las compositoras Wendy Carlos y Rachel Elkind, es una de las más difíciles de apreciar y no por que no sea buena, pues la música de sintetizador que, por primera vez en la carrera de Kubrick, no fue curada por el director, fue mutilada a la hora de pasar por la sala de edición del filme y muchas piezas se quedaron en las escenas borradas, lo que desilusionaría a Carlos y demandaría que no se distribuyera la banda sonora en forma masiva. Si acaso escuchamos algo de The Shining en una recopilación de la propia Carlos, pero oír la música de The Shining fuera de la película misma es una misión difícil.

Como un dato curioso, para la versión europea de la cinta, Kubrick cortó varias escenas de la cinta y la escena de la máquina de escribir fue adaptada para cada país donde tuvo la cinta presencia en los cines (como pasó con Capitán América y el Soldado del Invierno), incluso la frase “All work and no play makes Jack a dull boy” se conviritó en España en “No por mucho madrugar, amanece más temprano“.

 

Creo que esta reseña ya está tan loca como yo..

La cinta tuvo poca apreciación al inicio, incluso no tuvo nominaciones al Oscar e incluso le valió una nominación al Razzie al director, quien se salvó de recibirlo si no fuera porque ese mismo año salió una película de los Village People. No obstante, el tiempo la revaloró y se dieron cuenta que la lenta cinta de terror tenía realmente mucho que dar, entre la fotografía y la actuación de Nicholson. Quizá no es de las mejores adaptaciones de la obra de Stephen King, menos en ese momento donde De Palma nos dejó temblando con Carrie y Carpenter nos hizo temer de la música de los sesenta con Christine y que en el futuro Darabont haría con Sueño de Fuga una de las mejores películas basadas en una novela de Stephen King.

Pero The Shining tiene algo que al cinéfilo promedio dejará impresionado, un soberbio trabajo que merece de pronto su oportunidad, si no eres un lector asiduo de King, dale una oportunidad, es probable que después desees leer más sobre el exitoso escritor americano o quieras pernoctar más en la obra de Kubrick.

 

Una adaptación libre de un clásico de Stephen King

Aunque muchos criticarán las libertades creativas para denotar la forma en que Kubrick resolvió El Resplandor, está claro que su forma de mostrar el terror fue única y nos permitió seguir a los personajes hasta el punto de la violencia y la demencia sin retorno. La actuación de Jack Nicholson fue formidable y los momentos de terror siguen siendo referencia para muchas cintas. Jamás alguien se pudo poner tan tenso al escuchar "¡Aquí esta Johnny!"

8.7
Guión:
8
Dirección:
9
Actuaciones:
8.5
Fotografia y Producción:
10
Banda Sonora:
8

Gracias por compartir
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