Ah, que tiempos aquellos donde solo necesitábamos insertar un disquete en nuestra computadora y podíamos disfrutar del maravilloso placer de matar demonios en títulos como DOOM. Tras el lanzamiento del conocido titulo de ID Software, una serie de títulos tomaron el estilo de uno de los primeros FPS y es de aquí de donde surge Blood, un titulo lanzado en 1997 por Monolith Productions.

¿Cómo es que un título de 1997 logra resurgir hoy en día? Pues gracias a la magia de las remasterizaciones, Nightdive Studios y Atari trajeron de vuelta a PC este titulo bajo el nombre de Blood: Fresh Supply.

Recordando que en los años 90’s los títulos no contaban con una historia tan detallada como hoy, el titulo desarrollado por Nightdive Studios coloca a los jugadores en el papel de Caleb, un líder de un culto que fue destruido por aquello que veneraban. Tras levantarse de su tumba, Caleb buscara vengarse de la deidad que los destruyo y de todo aquello que se ponga en su camino.

En un estilo similar a DOOM, el título coloca a los jugadores en escenarios con formas de laberintos para que los jugadores los recorran, maten a los monstruos, recolecten llaves, esquiven trampas, y encuentren secretos en el mapa.

Aun cuando mantiene casi todo del juego original, la remasterización llega con un gran cambio a la forma en que se jugaban los juegos, y es que en los años 90’s no contábamos con la libertad para mover nuestra mirada en un plano con cuatro direcciones, solo podíamos apuntar izquierda o derecha y esperar que el apuntado automático hiciera su magia. Para esta entrega, los desarrolladores incluyeron el apuntado libre, lo que genera un título a un más rápido y caótico; pero también genera unos cuantos problemas, principalmente por la forma en la que está desarrollado el manejar libremente la cámara deforma la forma de ver los escenarios en algunos puntos.

Podríamos también criticar los gráficos de hace 20 años, pero honestamente para su época el diseño de niveles y modelos era bastante bueno. Creo que la decisión de mantener el mismo estilo y limitar los cambios a cosas como el tamaño de la pantalla, mayor framerate y otras opciones como antialiasing y v-sync, fue la correcta y le da ese toque de nostalgia que muchos jugadores buscan hoy en día.

Aunado a esto, el ambiente creado con el audio y los sonidos de los monstruos te remonta a aquella época cuando los juegos eran más simples, pero mucho más difíciles.

En cuanto a las mejoras del multijugador, aunque tiene un par de problemas es agradable poder volver a jugar un titulo con multijugador local para cuatro personas y que además pueda expandirse a 8 a través de internet.

Realmente no hay mucho que decir de Blood: Fresh Supply, es una buena remasterización sin muchos problemas que te transporta a los inicios del genero de los FPS, si eres un gran fan del título tal vez notes algunas inconsistencias con la entrega original, pero si es tu primera vez jugando vas a disfrutarlo.