Conan Exiles es un juego de supervivencia de mundo abierto, ambientado en el universo de Conan El Bárbaro, creado por Robert E. Howard. Sin duda, el cimmerio es uno de los personajes más amados de la literatura de fantasía. Inmerso en la era Hyboria, el ficticio mundo previo a la civilización humana actual y posterior a la desaparición de los atlantes, el videojuego se encuentra en el programa Steam Early Access, que le permite a los desarrolladores capitalizar sus proyectos cuando encuentran en etapa alpha y crear una comunidad alrededor de los mismos, lo cual además les da la posibilidad de retroalimentarse y realizar cambios o adiciones sugeridas por los participantes.

Los videojuegos de supervivencia tienen algunas características en común: nuestro personaje padece de hambre y, en algunos casos, también de sed, es propenso a enfermedades o intoxicaciones, y el sólo hecho de existir lo convierte en blanco de personajes no jugables. Es así que se configuran las principales desventajas, las cuales habrá que mitigar de diversas formas, como crear armas y un lugar en el cual guarecerse, ir de caza u obtener otro tipo de recursos, como piedras, madera y metales, y hasta encontrar lugares especiales, en los que posiblemente encontraremos la muerte o algún tesoro.

Las batallas en contra de monstruos no sólo otorgan muy buena experiencia, sino además muchos recursos que nos pueden servir para suplir necesidades varias.

Conan Exiles repetiría la receta de forma más o menos similar, pero con algunos cambios, algunos sustanciales y otros más superficiales. Primero, abordando el tema de cómo llegamos ahí. Sin darle demasiadas vueltas al asunto, sabemos que fuimos rescatados de una muerte segura, después de haber sido crucificados por múltiples crímenes, algunos bastante absurdos para nuestra época, pero que el universo de Conan no suenan tan exagerados. Desde el momento en que somos rescatados, nos convertimos en exiliados. De ahí el nombre del juego…

Antes de continuar con la descripción de lo que se puede hacer hasta ahora dentro de Conan Exiles, habré de mencionar brevemente el sistema de creación del personaje, que nos permite elegir el género, la raza y la religión del mismo. Estos últimos, le darán un spin off interesante a la poca historia que rodea el juego. Podremos ser hiborios, cimmerios, estigios, turianos, khitanos, kushitas, pictos, etc., y cada una de las razas -aunque en el mundo creado por Howard tienen distintas especializaciones- en la actualidad no refrejan más que algunos cambios cosméticos. En cuanto a las religiones, tenemos a Crom, Set, Yog y Mitra. Crom, como debes saber, no exige ningún tipo de adoración -aunque se podrán crear altares-, caso contrario del resto, a los cuales se deben ofrecer sacrificios y ofrendas. Además de lo ya mencionado, lo poco que queda es personalizar el aspecto físico del personaje: rostro, cabello, estatura, complexión, e incluso el tamaño del ‘atributo’ (en los hombres, el tamaño del pene; en las mujeres, los senos). Pero no te espantes: si eres de los puristas que no desean ver desnudez, se puede eliminar del todo o dejarla parcial.

Conan Exiles ofrece la posibilidad de alojar partidas multijugador (después de todo, esa es la parte más hermosa de los survival), ya sea que las hagamos públicas o pongamos una clave para que sólo nuestros amigos se conecten a las mismas, y nos permite personalizar la experiencia al darnos control de muchas características, como son la velocidad del tiempo, la posibilidad de evitar las noches, la cantidad de experiencia que se obtiene al encontrar recursos o matar mobs, y hasta impedir que personas de ciertas regiones geográficas -e incluso países específicos- se puedan conectar. Digamos que quieres crear un server exclusivo para mexicanos: bastará con que selecciones América del Norte, y en los países a bloquear escribas los códigos de Estados Unidos (US) y Canadá (CA). Y listo, tienes un servidor exclusivo para mexicanos.

La mayoría de los asentamientos son abiertamente hostiles. Más vale no ir a ellos si no se está bien armado y acompañado.

Al ingresar a la partida nos queda sólo realizar exploración. Comenzaremos en medio del desierto, muy cerca de unas ruinas. Lo principal es tomar en cuenta los indicadores que se muestran en la parte superior de la pantalla, dos de ellos extremadamente importantes: una gota, que indica la sed, y una pierna de pollo, que indica el hambre. Entre otros indicadores, también están el nivel de experiencia y la estamina. Y es precisamente el reconocimiento y la obtención de recursos, la principal fuente de experiencia, la cual nos permite subir de nivel y asignar puntos extras a las características de fuerza, agilidad, vitalidad, precisión, supervivencia, peso y resistencia, y que además nos permitirá desbloquear habilidades propias de la tarea en la que deseemos especializarnos, y objetos ligados a la misma. Hablando precisamente de los objetos, tiene un sistema de creación muy intuitivo, que se facilita aún más porque -a diferencia de juegos como Minecraft- las recetas están disponibles ahí mismo. Pasamos de tener armas y utensilios de piedra, a armas de materiales más duraderos como el bronce y el hierro, o de un simple taparrabo a vestimentas dignas de un guerrero.

El mapa es realmente súper extenso, y tiene varios enclaves disponibles para exploración. Sin embargo, no es cosa fácil. Para sobrevivir a los peligros que hay allí fuera, debemos equiparnos, y probablemente muramos unas cuantas veces antes de que captemos la dinámica del juego. Cabe mencionar que jugarlo en compañía es mucho más satisfactorio que ir uno solo, así que llegado el momento, si te he motivado a adquirirlo, lo mejor será que lo juegues con alguien más.

Cada dios exige sus ofrendas y, contrario a las religiones reales, acá sí podemos presenciarlos por medio de sus avatares.

Conan Exiles incluye varias situaciones concernientes a la temática de los cuentos de R.E. Howard, como el esclavismo y la violencia, que tal vez no sean de tu agrado. Sin embargo, recuerda que este juego trata de reflejar el ambiente de una etapa prehistórica -que nunca ocurrió, pero que es bastante realista-, en donde someter a los débiles era la forma de mostrar el poder y evitar que grupos igual de poderosos se animaran a hacernos daño. Básicamente, se trata de una especie de simulación tribal, con algunos lugares un poco más civilizados, y que esperemos que en el futuro ofrezca no sólo formas de especialización de nuestros esclavos, como conseguir bailarinas y herreros, sino un montón de NPC con los cuales interactuar para ir realizando tareas adicionales y levear con un objetivo mayor que el simplemente crecer en poder.

Lo que he visto hasta este momento manifiesta que este es un juego prometedor, con muy pocos bugs, aunque sí, con fallas de rendimiento. Con el tiempo, creo que este será uno de los mejores juegos de superviviencia de mundo abierto, y formar parte de la etapa early access, me hace sentir bastante contento. Funcom está haciendo muy buen trabajo.